Supermercado El proyecto es un ejemplo de brutalismo minimalista. El espacio redefine la experiencia de compra a través de una estética audaz y una funcionalidad innovadora. Concebido como una envolvente de hormigón con líneas rectas y volúmenes geométricos, transmite una sensación de fortaleza y permanencia. El elemento más distintivo es el techo, compuesto por más de mil cajas de plástico recicladas dispuestas de manera modular y meticulosamente alineadas.