Altavoz portátil Danish Fuel es un altavoz portátil construido dentro de un bidón metálico (jerrycan) de la Segunda Guerra Mundial reutilizado. El óxido y la pintura antiguos se eliminan mediante tratamiento en horno y chorro de arena, y a continuación el bidón se recubre con pintura en polvo en un acabado satinado verde. El panel frontal está fabricado en contrachapado moldeado con una capa superior de roble ahumado. La placa de control, los pies y las placas de identificación son de aluminio anodizado. El altavoz incorpora un woofer, un tweeter y un amplificador de clase D. El sonido se reproduce mediante Bluetooth o un cable auxiliar, y la alimentación proviene de una batería o de la red eléctrica. Cada unidad lleva un número de identificación único.